-

Noticias



04-03-2018
Alejandro Hohberg: Lo aplauden todos

Dicen que la vida es como una montaña rusa. Hay momentos en que estás en la cima y de un momento a otro desciendes hasta pensar que todo está perdido. En el fútbol pasa exactamente lo mismo, y solo basta revisar la historia de Alejandro Hohberg para poder entenderlo.

Un futbolista que en el 2016 destacó individualmente y llegó a ser parte del plantel de la selección peruana que participó en la Copa Centenario que se realizó en Estados Unidos, donde la bicolor llegó hasta los cuartos de final. En lo personal era un momento sublime para el atacante que apenas mide 1.65 cm.

Sin embargo, ese año culminó de la peor manera para él, porque descendió con César Vallejo y sintió que su mundo se derrumbaba.

Pero su baja autoestima salió a flote cuando Alianza Lima quiso contar con sus servicios para la temporada 2017. Hohberg aceptó de inmediato, pues llegaba al club donde su abuelo Juan Eduardo Hohberg hizo historia como técnico, logrando el bicampeonato en los años 1977-1978.

Hoy en día el diminuto Alejandro brilla con luz propia. El año pasado logró el título nacional con los íntimos luego de 11 años. En la actualidad, el peruano-uruguayo se ha encargado de robarse los aplausos del público. Su velocidad y olfato de gol han hecho que no solo destaque en la victoria ante Universitario, donde incluso anotó un gol y provocó un penal, sino que ese buen momento lo reafirmó ante Boca Juniors por la Copa Libertadores. A tal punto que Fox Sports lo eligió como el mejor del partido. Y se comenta que el DT de la bicolor, Ricardo Gareca, lo podría convocar para los amistosos ante Croacia e Islandia.

“ Por ahora no pasa por mi cabeza la selección peruana, quiero seguir siendo regular con el equipo en el torneo y la Copa; pero si llega algo mejor, bienvenido sea”, declaró Hohberg, quien apuntó que está pasando por su mejor momento futbolístico. “Siento que estoy pasando por el mejor momento de mi carrera. Siento que mis objetivos como el de poder emigrar están cerca”. Sin duda alguna el ‘Enano’ se agiganta